Breve ensayo sobre la comedia

Si fuera cómico, todas mis actuaciones comenzaría diciendo esta frase: “Mi felicidad empieza donde termina la vuestra”.

Es una realidad, la felicidad del cómico, empieza cuando termina la del público. El cómico hace su trabajo, y como trabajo que es, lo hace porque de algo tiene que vivir, pero por mucho que le guste hacerlo, no deja de ser un trabajo, y a veces se hace de mala gana, luego no es feliz hasta que termina la actuación, que es feliz porque recibe su sueldo.

También, la felicidad del público empieza donde termina la del cómico, su trabajo es eso, hacerles felices, hasta que termina la actuación, que dejan de serlo.

Y de ahí, “Mi felicidad empieza, donde termina la vuestra”.

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