Submarine

Aprovechando que por fin llega a España, dos años después, creo que es momento de que os hable de ella. Submarine, es una de mis películas comodín, junto a 500 days of Summer. Aunque por mucho que me guste verla, no la considero una obra maestra, ese trono lo reservo para otras como Pulp Fiction.

Tengo que reconocer, que llegué a ella porque la banda sonora era de Alex Turner, líder de los Arctic Monkeys, y la verdad es que me sorprendió para bien, para muy bien. Submarine es el retrato de la introversión del protagonista, con una visión romántica de la vida. El joven Oliver Tate, es rarito de por sí, disfruta de la soledad que le proporciona su condición de hijo único, sus aficiones son un tanto snobs y el diálogo interior está lleno de elucubraciones sobre su entorno. Que a pesar de ser suposiciones, no está mal encaminado del todo.

Fuente de la imagen Domino

Bien, esto no es un palo a la película, aunque sí lo es para que no os dejéis engañar, con Submarine en particular, y con el cine en general, es ficción, y en la vida real irse a un descampado a tumbarte en una bañera abandonada, no es nada bonito. De hecho, es una de las ideas mas desagradables que se me pueden ocurrir. Y no es tan divertido como parece corretear con bengalas. Eso son cosas que quedan bonitas como escenas de una película, pero no para hacerlas, y si no me creéis probadlas.

Tampoco está bien que os aprovechéis de las películas y copiéis escenas para enamorar, como la de Love Actually de los cartelitos, que os encanta.

Llegado a este punto, y habiéndome quejado un poco (como es costumbre), no puedo por menos que recomendaros verla. La banda sonora es una delicia, las constantes conversaciones interiores de Tate, adictivas, y su forma de intentar resolver los problemas, bastante curiosa.

“Mysteries flashing amber, go green when you answer, but the red on the rest of the questionnaire never changes”

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